martes 3 de noviembre de 2009

Francisco Ayala

Hace un par de horas me he enterado del fallecimiento de Francisco Ayala. Me he sentido triste porque siempre me habían interesado sus escritos y recientemente, justo en estas últimas semanas, estaba terminando un trabajo sobre su novela Muertes de Perro para un libro al que me habían invitado participar junto a otros colegas de todo el mundo. Curiosamente, yo era el único nacido en Granada lo que quizá muestra la altura de miras y el alcance de la obra de Francisco Ayala que ha despertado interés mucho más lejos de la provinciana ciudad que lo vio nacer.

Además llevo cinco años enseñando la obra de Ayala en Cambridge, lo que ha sido un gran disfrute y no hace mucho la Fundación Ayala también me pidió que reseñara en inglés el volumen de las obras completas que compilaba sus escritos literarios. Algo que me hizo ilusión ya que son poco conocidos en el Reino Unido.

Hace unos años se construyó, a través de los medios de comunicación y de otros elementos, la imagen de un Ayala como el último miembro de la Generación del 27. Ante eso, ante tanto homenaje, Ayala respondió con una magnífica frase cuando le preguntaron sobre lo que le parecían todo estos fastos: '¡Estoy harto de Francisco Ayala!'.

Y es que se ha muerto, al menos para mí, uno de los grandes. Aprendí muchísimo sobre la vida cultural a partir de los 30 primero con 'De mis pasos en la tierra' y después con 'Recuerdos y olvidos'; disfruté con novelas como 'Muertes de Perro' o cuentos como los que conforman 'Los Usurpadores'; me admiré por la modernidad de 'Indagación del cinema' o conocí valiosas reflexiones sobre los clásicos y, sobre todo, sobre el objeto literario.

De todos sus artículos hay uno que me gusta especialmente: 'La literatura asediada'. En ese artículo Ayala explicaba que la literatura se encuentra aprisionada por todo lo que no tiene que ver con el acto de la lectura y la escritura. El discurso teórico ha sustituido a la obra en sí para legitimar, en muchas ocasiones, la bajísima calidad del texto y el crítico se refugia en un lenguaje críptico por puro prurito de distinción aristocrática o por pura incapacidad pedante para expresar sus ideas de forma más eficiente. Es muy fácil afiliarse a una teoría y aplicarla como un catecismo, decía Ayala.

Además quisiera destacar por encima de todo su defensa del poder de la lengua para hablar de los conceptos más abstractos y elaborados sin caer en la ramplonería o la pedantería.

Sus escritos y su visión de la historia española desde los años 30 son fundamentales para la mejor comprensión de quiénes somos y dónde nos encontramos.

No puedo hacerle otro homenaje que pedirles que lean sus libros, los escritos de uno de los pocos intelectuales que nos quedaban.

Hoy es un día triste. Ante tanta corrupción, ante tanto enchufismo, ante tanta mediocre imbecilidad de los bobos listos que se venden al mejor postor para seguir manteniendo vivo su negocio; Ayala se ha marchado con la humildad y la inteligencia auténtica de un humanista irremplazable e insobornable.

viernes 30 de octubre de 2009

Libros para Rishi II

Vuelvo a proponer otra serie de libros y autores para mi antiguo alumno Rishi. Hoy propongo una lista complementaria sobre autores del siglo XV:

Marqués de Santillana (Ya lo había propuesto un lector para el anterior listado en los comentarios, lo incluyo aquí de nuevo)

Juan de Mena, Laberinto de Fortuna.

Enrique de Villena, Los doce trabajos de Hércules.

Alfonso Martínez de Toledo, Arcipreste de Talavera, El corbacho.

Joanot Martorell, Tirant lo Blanch.

Además sería interesante que Rishi conociera toda la literatura escrita en catalán durante la Edad Media, ya que es fundamental (al menos así lo entiendo yo) para poder comprender la literatura escrita en castellano por diversas razones a las que prefiero dedicar un día una entrada sola, ya que la literatura medieval escrita en catalán es otra de mis pasiones y me gustaría ir dando noticia de mis autores favoritos.

Gracias a todos por vuestra colaboración.

martes 27 de octubre de 2009

Los vecinos de arriba

Todo empezó hace unos cuantos fines de semana durante una madrugada. Estábamos durmiendo en nuestro piso nuevo cuando de repente me desperté escuchando un ruido. Parecía como si todo el techo del dormitorio se doblara sobre nuestras cabezas, pero estaba tan cansado que no le di importancia y seguí durmiendo.

Este fin de semana pasado, en Bruselas, ciudad en la que suceden los acontecimientos más extraños, volví a despertarme de madrugada y el insomnio tomó las riendas de mis horas. Intenté recuperar el sueño con la lectura o la televisión pero no sirvió de nada. Fue entonces, al filo de las cuatro de la mañana, cuando escuché de nuevo como si todo el peso del mundo se posara sobre nuestro techo. Decidí dejar el apartamento y a mi ánima sin nombre dormida, para subir escaleras arriba (al ático) y ver qué sucedía allí.

Las viejas escaleras de madera se desperezaban crujiendo bajo mis zapatillas de andar por casa. La puerta estaba entornada, entré y me encontré con que el ático era en realidad un duplex totalmente reformado. Sin embargo, algo me pareció inusual. Se trataba del tamaño de los objetos de esa casa. Los sillones del salón eran gigantescos, en la cocina las sartenes eran del tamaño de grandes barreños. Pasé a la sala de estar, la habitación que yo intuía que se encontraba encima de nuestro dormitorio, y me encontré unas babuchas del tamaño casi de mi brazo entero. Esta habitación también era enorme. Había unas inmensas escaleras de caracol que subí, movido por mi curiosidad, con el mayor de los sigilos.

En ese momento comencé a escuchar las primeras conversaciones. Hasta que de repente escuché una voz femenina muy cerca de mí que decía: 'Voy a bajar a por algo de picar, ¿quieres algo?' Cuando abrió la puerta de la sala de estudio que tenían en el piso superior, lo primero que se encontró fue conmigo.

No sé quién se asustó más o quién gritó más, si ella o yo. Bajé corriendo las escaleras, salí disparado de aquél duplex, cerré la puerta de entrada de nuestro apartamento con siete candados y me metí debajo de las sábanas con una impresión fría instalada en el cuerpo. Mi ánima sin nombre me reprochó: '¿Quieres dejar ya de moverte?'

Tan sólo pude contestar: '¿Tú sabes lo que tenemos en el piso de arriba?' Y ella, casi dormida, con ganas de que la dejara en paz: 'Creía que te lo había dicho... tenemos elefantes'. Y se dio media vuelta. Y era cierto, me lo había dicho, pero yo había pensado que era una forma de decir que hacían mucho ruido y no una frase literal.

domingo 25 de octubre de 2009

Un poco de risa dominguera

Hoy no he podido dejar de reirme cuando he leído este artículo de Elvira Lindo:

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Planeta/fauna/elpepucul/20091025elpdmgpan_2/Tes

¡Qué bien describe lo que son los premios y para lo que sirven!

Sean felices y disfruten de su domingo.

viernes 23 de octubre de 2009

Libros para Rishi

Hace algo más de una semana, Rishi (uno de nuestros antiguos estudiantes más brillantes en Villiers Park), vino a vernos. Hablamos sobre diversas cuestiones y él, que tiene una mente inquieta y llena de curiosidad, nos explicó que durante su 'gap year' (un año libre que tendrá antes de entrar en la Universidad) quiere dedicarse a leer todos aquellos libros que se consideren fundamentales para el estudio de tanto la literatura española como la portuguesa.

Al día siguiente de nuestra reunión, comencé a elaborar una bibliografía de textos y reflexiones críticas sobre la literatura española desde sus orígenes hasta hoy en día. Pero muy pronto me percaté de que en realidad estaba elaborando un listado quizá más bien de mis gustos o de lo que la memoria me traía a la cabeza en el instante.

Por todo ello he decidido hacer lo siguiente. Voy a dedicar en sucesivas entradas un apartado, que espero poder ir completando con la ayuda de los lectores, dedicado a recomendarle lecturas a Rishi. Me encantaría que los lectores pudieran participar también. Así luego Rishi podrá tener la oportunidad de elegir entre no sólo mis gustos sino los de mucha gente. Al fin y al cabo una bibliografía absoluta es imposible y resulta mucho más preferible unir las visiones subjetivas de muchos a ofrecer una mirada parcial.

Empezaremos hoy por la Edad Media:

Lecturas:

Coplas a la Muerte de su Padre (Jorge Manrique)

Libro de Buen Amor (Juan Ruiz, Arcipreste de Hita)

El conde Lucanor (don Juan Manuel)

Milagros de Nuestra Señora (Gonzalo de Berceo)

Romancero viejo

Jarchas y moaxajas

Cancionero de Baena

Cancionero de Estúñiga

Cancionero General

Cantar de Mio Cid

Libro de Alexandre

El Auto de los Reyes Magos

Y luego de dos autores que siempre se discute si pertenecen al Renacimiento o a la Edad Media:

La Égloga de Plácida y Vitoriano (Juan del Encina)

La Celestina (Fernando de Rojas)

Estos son los textos básicos que yo propongo para alguien que se está iniciando aún en el estudio de la literatura española. Además de estos libros y textos, ¿qué recomiendan a Rishi los lectores?

jueves 22 de octubre de 2009

La mala leche de Cristóbal de Castillejo

Hoy me he levantado con un soneto rondándome la cabeza desde que ayer asistiera a una charla de Felipe Miranda y sus 'presencias' Rui Gonçalves, Fernando Pessoa, Ricardo Reis, etc. El tema de la conferencia iba sobre la construcción de la identidad nacional portuguesa y a través de qué símbolos se representaba. Me sorprendió, entre todos los ejemplos que Rui mencionó, que hasta aquellos símbolos que podían parecer una burla sin embargo no escapaban nunca al lema escrito en el timón del Sagres: 'la patria vos contempla'. El humor puede ser trangresor, pero también un medio recurrente de estrategia de control de la población para que el individuo crea que se enfrenta al poder riéndose de él, aunque en realidad se trate de un sentimiento de falsa libertad. Pasaba en Roma, ocurre ahora. Nada nuevo bajo el sol.

No creo en las identidades, ni en ningún tipo de nacionalismo. Quizá por eso me ha parecido curiosísimo cómo, al recordar el soneto que ahora transcribo más adelante, Cristóbal de Castillejo (poeta del Renacimiento) criticaba ferozmente en su día a Garcilaso y Boscán por no ser 'patriotas del verso' y los tildaba poco menos que de espías o enemigos.

Y es que las posiciones radicales y puristas no llevan a nada y ha sido el tiempo, paradójicamente, el que ha olvidado a Castillejo y ha situado a Garcilaso y a Boscán como figuras fundamentales de la literatura 'española' por mucha mala leche que le pusiera Castillejo a sus versos.

Ahora, con el tiempo precisamente, entendemos que lo hispano-italiano era por entonces un territorio familiar para los escritores y la adopción de estructuras italianas, llamado toscano en aquel momento, era algo tan natural como en su día también lo fue la permeabilidad entre la lengua portuguesa y la española aunque se eliminen de las antologías tanto autores portugueses que escribían en español y viceversa.

Ahí va el soneto. La mala leche de Castillejo se ha quedado, mejor dicho, en ridículo nacionalismo:

Garcilaso y Boscán, siendo llegados
al lugar donde están los trovadores
que en esta nuestra lengua y sus primores
fueron en este siglo señalados,

los unos a los otros alterados
se miran, con mudanza de colores,
temiéndose que fuesen corredores
espías o enemigos desmandados;

y juzgando primero por el traje,
paresciéronles ser, como debía,
gentiles españoles caballeros;

y oyéndoles hablar nuevo lenguaje
mezclado de extranjera poesía,
con ojos los miraban de extranjeros.

No serían tantos los que los miraban como extranjeros cuando se hicieron tan populares los metros de origen italiano, pero en fin ya se sabe que Castillejo no quería ver la realidad:

Han renegado la fee
de las trovas castellanas
y tras las italianas
se pierden, diciendo que
son más ricas y lozanas.
El jüicio de lo cual
yo lo dejo a quien más sabe;
pero juzgar nadie mal
de su patria natural
en gentileza no cabe.

El pobre Castillejo todavía no había comprendido que la literatura no conoce fronteras, ni patrias, ni banderas.

Como decía el maestro Claudio Guillén 'la literatura comparada es el principal enemigo del nacionalismo' o de la misma manera manifiesta siempre el brillante Bernard McGuirk con infinita ironía: 'la nostalgia no es lo que era'. Los versos no saben de himnos.

martes 20 de octubre de 2009

Sentirse 'Up'

Hay películas que merece la pena ver con ciertas personas. 'Up' la había dejado para verla con mi ánima sin nombre. Ahora en Nottingham uno tiene la sensación de que 'Up' no es una película de animación sino una verdad con nombres y apellidos, porque más allá de la fantasía había un mensaje muy claro: la verdadera aventura de la vida es vivirla en la cotidaneidad acompañada de esa persona(s) que queremos.

De vuelta a la rutina de los viajes entre Nottingham y Bruselas y de mis clases siento que, poco a poco, se está cerrando una etapa e imagino, recordando 'Up', cómo serán esos cinco minutos sin palabras magistrales de nuestra película en los que con imágenes repasaré aquellas cosas que valen una vida.

'Up' es de las mejores películas que he visto por la historia que cuenta y la extraordinaria madurez de los diálogos y de la técnica. Hoy me voy a la Facultad con una sonrisa a enseñar 'Poeta en Nueva York' seguro de que no hay mayor recompensa en esta vida que el mismo hecho de vivirla con los otros y que de nada sirven las cátedras o los puestos ejecutivos si se está al final solo.