De lo vivo lejano
martes, 15 de mayo de 2012
martes, 8 de mayo de 2012
Imagine: How Creativity Works
Hace un par de días terminé de leer Imagine: How Creativity Works de Jonah Lehrer. Lo leí por recomendación de un amigo escritor al que le había encantado. Cuando terminé la lectura también comprendí que se trata de un libro muy importante que ojalá pronto se traduzca al español.
Por un lado Lehrer, al que uno intuía como un señor mayor, en realidad es un joven profesor de mi edad especialista en neurociencia y dota al libro de un espíritu fresco y libre que hacen todavía sus reflexiones más valiosas. En Imagine Lehrer nos explica perfectamente la relación que existe entre el arte y la tecnología, la creatividad y el esfuerzo, la inteligencia y el azar.
Ya había oído a mis colegas de Literatura General, o mejor dicho en una traducción más cercana al holandés como Ciencia de la Literatura, que hay un camino muy nuevo y que se está empezando a desarrollar en torno al estudio de la literatura como articulación de fenómenos químicos y neuronales que se desarrollan en nuestro cerebro.
Lehrer demuestra cómo la ficción narrativa se produce gracias a un conjunto de descargas eléctricas que activan redes neuronales en las que hay una fuerte presencia de liberación de dopamina, la sustancia que nos provoca los estados de felicidad. Además nos explica que hay una memoria intermedia, como la de los ordenadores, que es la que hace posible el pensamiento porque duran lo suficiente en nuestra memoria como para que puedan articularse con otras ideas.
El libro es fantástico. No voy a resumir todo el texto pero sí que hay dos reflexiones que se me han quedado bailando en la cabeza durante estos dos días y que ayer obtuvieron más consistencia en nuestras clases de cine. Ayer estuvimos estudiando la historia de Pixar y la importancia que Steve Jobs tuvo en el desarrollo del mundo de la animación. Y eso me recordó a algo de lo que había leído en el libro de Lehrer.
Jobs, cuando compra Pixar, una de las primeras cosas que hace es meter a todo el personal de la empresa en un edificio nuevo reformado en el que lo primero que hace es cambiar todos los cuartos de baño de edificio y los casilleros del correo para situarlos en el centro del edificio donde había creado un atrio. En ese gran atrio, ese gran espacio abierto donde los empleados estaban forzados a encontrarse continuamente, además poseía zonas para que los trabajadores pudieran sentarse a tomar café y discutir sus ideas. Esa idea de forzar a los empleados a encontrarse fue genial porque hizo que por primera vez tuvieran que desarrollar una cultura colaborativa dejando al lado egos, maledicencias y estupideces similares. Parte del éxito de Pixar se conformó entre cafés, encuentros casuales y demás situaciones cotidianas.
La conclusión de Lehrer era evidente. Si quieres tener una empresa o realizar algo verdaderamente nuevo tienes que forzarte a trabajar con desconocidos y no sólo con tus amigos. Tan sólo de esa manera se puede establecer un lazo fructífero de trabajo. Es decir, si la regla general es trabajar con tus amigos en realidad deberíamos hacer todo lo contrario. Buscar gente que esté dispuesta a decirnos libremente lo que piensa sobre nuestro trabajo.
La otra reflexión que es la importancia del 'pensamiento poético'. La poesía, desde su punto de vista, es una modalidad del pensamiento ya que lo que hace es poner en contacto de forma más eficiente nuestro hemisferio derecho con el izquierdo. Cuando reflexionamos sobre algo y tenemos que responder de forma creativa ante un problema las zonas que se activan de nuestro cerebro son las que se encuentran en el hemisferio derecho mientras que el izquierdo nos sirven para realizar actividades que no requieren un grado tan alto de imaginación. Por tanto se confirmaría lo que Juan Ramón Jiménez defendió toda la vida sobre la poesía como cualidad inherente a cualquier ser humano. Todos somos poetas, en teoría, aunque unos desarrollan más esa capacidad que otros.
En cualquier caso el libro de Lehrer es fascinante y destroza de un plumazo la mayoría de las tonterías que se suelen aplicar en los estudios literarios (obra como resultado de una biografía, la idea del genio como ser superior, etc.)
PD Qué pena las declaraciones de Ernesto Cardenal por la recepción del premio Reina Sofía de Poesía. Digo pena porque además Cardenal tiene razón: la poesía española no pasa por un buen momento. La calidad es tan baja y hace tantos años que nadie hace nada nuevo (o al menos no se permite que se conozca de forma generalizada) que la han convertido en un aburrimiento insoportable. Salvo el último libro de Antonio Carvajal hace ya un año que no leo nada interesante en español mientras que en inglés, francés, sueco y holandés no me da tiempo a leer todo lo que me llama la atención.
Por un lado Lehrer, al que uno intuía como un señor mayor, en realidad es un joven profesor de mi edad especialista en neurociencia y dota al libro de un espíritu fresco y libre que hacen todavía sus reflexiones más valiosas. En Imagine Lehrer nos explica perfectamente la relación que existe entre el arte y la tecnología, la creatividad y el esfuerzo, la inteligencia y el azar.
Ya había oído a mis colegas de Literatura General, o mejor dicho en una traducción más cercana al holandés como Ciencia de la Literatura, que hay un camino muy nuevo y que se está empezando a desarrollar en torno al estudio de la literatura como articulación de fenómenos químicos y neuronales que se desarrollan en nuestro cerebro.
Lehrer demuestra cómo la ficción narrativa se produce gracias a un conjunto de descargas eléctricas que activan redes neuronales en las que hay una fuerte presencia de liberación de dopamina, la sustancia que nos provoca los estados de felicidad. Además nos explica que hay una memoria intermedia, como la de los ordenadores, que es la que hace posible el pensamiento porque duran lo suficiente en nuestra memoria como para que puedan articularse con otras ideas.
El libro es fantástico. No voy a resumir todo el texto pero sí que hay dos reflexiones que se me han quedado bailando en la cabeza durante estos dos días y que ayer obtuvieron más consistencia en nuestras clases de cine. Ayer estuvimos estudiando la historia de Pixar y la importancia que Steve Jobs tuvo en el desarrollo del mundo de la animación. Y eso me recordó a algo de lo que había leído en el libro de Lehrer.
Jobs, cuando compra Pixar, una de las primeras cosas que hace es meter a todo el personal de la empresa en un edificio nuevo reformado en el que lo primero que hace es cambiar todos los cuartos de baño de edificio y los casilleros del correo para situarlos en el centro del edificio donde había creado un atrio. En ese gran atrio, ese gran espacio abierto donde los empleados estaban forzados a encontrarse continuamente, además poseía zonas para que los trabajadores pudieran sentarse a tomar café y discutir sus ideas. Esa idea de forzar a los empleados a encontrarse fue genial porque hizo que por primera vez tuvieran que desarrollar una cultura colaborativa dejando al lado egos, maledicencias y estupideces similares. Parte del éxito de Pixar se conformó entre cafés, encuentros casuales y demás situaciones cotidianas.
La conclusión de Lehrer era evidente. Si quieres tener una empresa o realizar algo verdaderamente nuevo tienes que forzarte a trabajar con desconocidos y no sólo con tus amigos. Tan sólo de esa manera se puede establecer un lazo fructífero de trabajo. Es decir, si la regla general es trabajar con tus amigos en realidad deberíamos hacer todo lo contrario. Buscar gente que esté dispuesta a decirnos libremente lo que piensa sobre nuestro trabajo.
La otra reflexión que es la importancia del 'pensamiento poético'. La poesía, desde su punto de vista, es una modalidad del pensamiento ya que lo que hace es poner en contacto de forma más eficiente nuestro hemisferio derecho con el izquierdo. Cuando reflexionamos sobre algo y tenemos que responder de forma creativa ante un problema las zonas que se activan de nuestro cerebro son las que se encuentran en el hemisferio derecho mientras que el izquierdo nos sirven para realizar actividades que no requieren un grado tan alto de imaginación. Por tanto se confirmaría lo que Juan Ramón Jiménez defendió toda la vida sobre la poesía como cualidad inherente a cualquier ser humano. Todos somos poetas, en teoría, aunque unos desarrollan más esa capacidad que otros.
En cualquier caso el libro de Lehrer es fascinante y destroza de un plumazo la mayoría de las tonterías que se suelen aplicar en los estudios literarios (obra como resultado de una biografía, la idea del genio como ser superior, etc.)
PD Qué pena las declaraciones de Ernesto Cardenal por la recepción del premio Reina Sofía de Poesía. Digo pena porque además Cardenal tiene razón: la poesía española no pasa por un buen momento. La calidad es tan baja y hace tantos años que nadie hace nada nuevo (o al menos no se permite que se conozca de forma generalizada) que la han convertido en un aburrimiento insoportable. Salvo el último libro de Antonio Carvajal hace ya un año que no leo nada interesante en español mientras que en inglés, francés, sueco y holandés no me da tiempo a leer todo lo que me llama la atención.
sábado, 28 de abril de 2012
José Ricardo Morales en El País
En estos últimos días varios amigos y compañeros me han escrito o llamado indignados porque en un artículo que apareció en El País el jueves pasado http://cultura.elpais.com/cultura/2012/04/25/actualidad/1335377711_373639.html
firmado por Rosana Torres titulado 'Viaje al teatro español del destierro' se hablaba de José Ricardo Morales sin mencionarnos. Nuestros amigos y colegas, en un gesto de amistad y de cariño, nos han dicho que estaban muy enfadados y se preguntaban cómo era posible que en el artículo no se nos nombrara a Jorge Catalá y a mí en ninguna ocasión por toda la labor de difusión de la obra de José Ricardo que hemos ido realizando. Me gustaría realizar algunas aclaraciones:
1) Desde hace ya 5 años Jorge Catalá y yo hemos estado trabajando en difundir, acercar y explicar la obra de José Ricardo Morales. Entre otras actividades organizamos un panel en el congreso anual de la Asociación de Hispanistas del Reino Unido e Irlanda que estuvo dedicado específicamente a la obra de José Ricardo Morales y que se celebró en el King's College de Londres y hemos conseguido que los textos de José Ricardo Morales no sólo se incluyan en los currículum universitarios del Reino Unido y Holanda sino que también ya haya generaciones, en estos dos países, de estudiantes que decidan realizar sus estudios de postgrado sobre textos o ensayo de Morales. En Amsterdam y en Newcastle sus obras y ensayos son de lectura obligatoria.
2) Es cierto que José Ricardo Morales es un gran desconocido hasta cierto punto en España pero no es el caso en otros países como el Reino Unido y Holanda por dos motivos: uno es la consolidación que sus obras y ensayos han tenido en el contexto académico y el otro estriba en el interés que las compañías de teatro poseen por sus obras y que se ha despertado desde el ámbito universitario. En este instante hay varias compañías que están considerando incluir obras de José Ricardo Morales para ser representadas en los próximos años.
3) En España a José Ricardo Morales se le conoce gracias a la labor incansable de Manuel Aznar Soler, maestro de todos los profesores jóvenes que trabajamos sobre cuestiones relacionadas sobre el exilio y gracias a el meritorio trabajo, para el que van todos los elogios posibles, del GEXEL. Lo que está haciendo el GEXEL eso sí que es una labor desconocida para el público general y su trabajo es digno y meritorio de todos los mayores elogios.
4) El proyecto de investigación que yo dirijo desde Amsterdam sobre José Ricardo Morales aspira a contribuir a difundir y a estudiar su obra y para ello llevamos trabajando desde el año pasado en un documental sobre este autor. Si fuéramos millonarios o si las productoras y las cadenas de televisión españolas hubieran contestado alguna de las cartas y de los mensajes que llevamos enviados sistemáticamente desde hace dos años, el documental hace tiempo que estaría terminado. Sin embargo vamos lentos porque a) no tenemos la financiación para acelerar el proceso de producción del documental b) el apoyo financiero que conseguimos es a través de nuestras universidades y los fondos además de ser limitados se reparten de forma equitativa. En cambio sí que tenemos amigos como el caso de Javi nuestro técnico de edición y montaje que de forma gratuita va editando el documental cuando puede.
5) Lo que extraña un poco del artículo, más que no se hable de la contribución nuestra a los estudios sobre José Ricardo Morales, es que se obvie la labor importante de difusión de su obra que han hecho otras personas. Por ejemplo extraña mucho que no se hablen de los trabajos de Godoy Gallardo, Ahumada Peña, Muñoz Cáliz, Ortego Sanmartín, Bonifacio Valdivia Milla o Manuel Galeote. Extraña porque la labor que han hecho y están haciendo todos estos estudiosos es también encomiable y yo creo que por respeto a sus trabajos deberían haberse nombrado en el artículo. Sobre todo la labor de edición en la biblioteca de Andalucía de una hermosa edición digital reciente de algunas de sus obras: http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/opencms/lecturas-pendientes/008-vida_imposible.html
6) El problema por el que la obra de José Ricardo aún es desconocida entre el periodismo cultural y el público general en España se debe a que tradicionalmente en los manuales de teatro se ha presentado la obra de Morales como la de un escritor chileno sin conocer que en Chile piensan que es un escritor español. José Ricardo Morales por eso vive en un exilio interminable como dejé muy claro en este artículo: http://elgeniomaligno.eu/jose-ricardo-morales-el-exilio-interminable-pablo-valdivia/
7) El jueves, cuando leí el artículo, lo primero que hice fue llamar a José Ricardo para felicitarle porque nos dio mucha alegría de que por fin, un medio como El País, le preste la atención que se merece. Como siempre, nos tiramos más de una hora al teléfono hablando de política, de literatura y de cualquier cosa. Jorge y yo queremos a José Ricardo con verdadera devoción y estamos muy felices de que por fin se le preste atención desde el periodismo español. Además en este momento personal tan difícil para él.
8) Independientemente de que se nos mencione o no en El País nosotros hemos trabajado en profundidad la obra de José Ricardo hasta el punto de que el año pasado estuvimos 15 días en Chile grabando más de 6 horas de video y más de 8 horas de audio y diverso material audiovisual. Este año íbamos a volver pero los recortes nos dejaron sin financiación para hacer el viaje. Y seguiremos trabajando como siempre lo hemos hecho porque no necesitamos reconocimientos ni tampoco nos consideramos los estudiosos exclusivos de la obra de José Ricardo. Al contrario, nosotros intentamos contribuir, en medida de nuestras posibilidades y desde el mayor altruismo, a que se conozca aún más la obra de José Ricardo.
9) Dicho eso por favor que nadie se cabree con el artículo de El País porque verdaderamente a nosotros no nos importa que no se nos haya mencionado. Quien nos conoce bien sabe que esta es nuestra posición. Como me decía Jorge el otro día cuando le comenté esta cuestión: 'ni caso, nosotros a lo nuestro'. En las Humanidades nadie puede apropiarse un 'descubrimiento' sino que su labor se tiene que respaldar por trayectorias de trabajo. La nuestra está ahí, a disposición de todo el mundo: organización de congresos internacionales sobre José Ricardo Morales, conferencias en Chile donde presentamos el primer volumen de sus 'Obras Completas' el año pasado, conferencias en varios países donde hemos hablado de sus obras, publicaciones, inserción de sus obras en los planes de estudios, dirección de tesis sobre sus obras, grabación de material audiovisual con entrevistas, un documental sobre su vida, etc. etc. Y en ningún periódico del mundo se podrá recoger nunca la sincera amistad que nos une con José Ricardo y su extraordinaria familia.
10) Centrémonos en lo que es realmente importante: leer las obras de José Ricardo Morales. Eso es todo lo que nosotros queremos. Por tanto enhorabuena a Rosana Torres por su artículo y esperamos que no sólo ella sino otros muchos periodistas españoles presten a José Ricardo Morales la atención que se merece. Un país que expulsa y denigra sistemáticamente a su mejor gente no tiene futuro. Si España quiere tenerlo debe empezar por realizar una verdadera recuperación sistemática de la memoria del destierro.
firmado por Rosana Torres titulado 'Viaje al teatro español del destierro' se hablaba de José Ricardo Morales sin mencionarnos. Nuestros amigos y colegas, en un gesto de amistad y de cariño, nos han dicho que estaban muy enfadados y se preguntaban cómo era posible que en el artículo no se nos nombrara a Jorge Catalá y a mí en ninguna ocasión por toda la labor de difusión de la obra de José Ricardo que hemos ido realizando. Me gustaría realizar algunas aclaraciones:
1) Desde hace ya 5 años Jorge Catalá y yo hemos estado trabajando en difundir, acercar y explicar la obra de José Ricardo Morales. Entre otras actividades organizamos un panel en el congreso anual de la Asociación de Hispanistas del Reino Unido e Irlanda que estuvo dedicado específicamente a la obra de José Ricardo Morales y que se celebró en el King's College de Londres y hemos conseguido que los textos de José Ricardo Morales no sólo se incluyan en los currículum universitarios del Reino Unido y Holanda sino que también ya haya generaciones, en estos dos países, de estudiantes que decidan realizar sus estudios de postgrado sobre textos o ensayo de Morales. En Amsterdam y en Newcastle sus obras y ensayos son de lectura obligatoria.
2) Es cierto que José Ricardo Morales es un gran desconocido hasta cierto punto en España pero no es el caso en otros países como el Reino Unido y Holanda por dos motivos: uno es la consolidación que sus obras y ensayos han tenido en el contexto académico y el otro estriba en el interés que las compañías de teatro poseen por sus obras y que se ha despertado desde el ámbito universitario. En este instante hay varias compañías que están considerando incluir obras de José Ricardo Morales para ser representadas en los próximos años.
3) En España a José Ricardo Morales se le conoce gracias a la labor incansable de Manuel Aznar Soler, maestro de todos los profesores jóvenes que trabajamos sobre cuestiones relacionadas sobre el exilio y gracias a el meritorio trabajo, para el que van todos los elogios posibles, del GEXEL. Lo que está haciendo el GEXEL eso sí que es una labor desconocida para el público general y su trabajo es digno y meritorio de todos los mayores elogios.
4) El proyecto de investigación que yo dirijo desde Amsterdam sobre José Ricardo Morales aspira a contribuir a difundir y a estudiar su obra y para ello llevamos trabajando desde el año pasado en un documental sobre este autor. Si fuéramos millonarios o si las productoras y las cadenas de televisión españolas hubieran contestado alguna de las cartas y de los mensajes que llevamos enviados sistemáticamente desde hace dos años, el documental hace tiempo que estaría terminado. Sin embargo vamos lentos porque a) no tenemos la financiación para acelerar el proceso de producción del documental b) el apoyo financiero que conseguimos es a través de nuestras universidades y los fondos además de ser limitados se reparten de forma equitativa. En cambio sí que tenemos amigos como el caso de Javi nuestro técnico de edición y montaje que de forma gratuita va editando el documental cuando puede.
5) Lo que extraña un poco del artículo, más que no se hable de la contribución nuestra a los estudios sobre José Ricardo Morales, es que se obvie la labor importante de difusión de su obra que han hecho otras personas. Por ejemplo extraña mucho que no se hablen de los trabajos de Godoy Gallardo, Ahumada Peña, Muñoz Cáliz, Ortego Sanmartín, Bonifacio Valdivia Milla o Manuel Galeote. Extraña porque la labor que han hecho y están haciendo todos estos estudiosos es también encomiable y yo creo que por respeto a sus trabajos deberían haberse nombrado en el artículo. Sobre todo la labor de edición en la biblioteca de Andalucía de una hermosa edición digital reciente de algunas de sus obras: http://www.bibliotecavirtualdeandalucia.es/opencms/lecturas-pendientes/008-vida_imposible.html
6) El problema por el que la obra de José Ricardo aún es desconocida entre el periodismo cultural y el público general en España se debe a que tradicionalmente en los manuales de teatro se ha presentado la obra de Morales como la de un escritor chileno sin conocer que en Chile piensan que es un escritor español. José Ricardo Morales por eso vive en un exilio interminable como dejé muy claro en este artículo: http://elgeniomaligno.eu/jose-ricardo-morales-el-exilio-interminable-pablo-valdivia/
7) El jueves, cuando leí el artículo, lo primero que hice fue llamar a José Ricardo para felicitarle porque nos dio mucha alegría de que por fin, un medio como El País, le preste la atención que se merece. Como siempre, nos tiramos más de una hora al teléfono hablando de política, de literatura y de cualquier cosa. Jorge y yo queremos a José Ricardo con verdadera devoción y estamos muy felices de que por fin se le preste atención desde el periodismo español. Además en este momento personal tan difícil para él.
8) Independientemente de que se nos mencione o no en El País nosotros hemos trabajado en profundidad la obra de José Ricardo hasta el punto de que el año pasado estuvimos 15 días en Chile grabando más de 6 horas de video y más de 8 horas de audio y diverso material audiovisual. Este año íbamos a volver pero los recortes nos dejaron sin financiación para hacer el viaje. Y seguiremos trabajando como siempre lo hemos hecho porque no necesitamos reconocimientos ni tampoco nos consideramos los estudiosos exclusivos de la obra de José Ricardo. Al contrario, nosotros intentamos contribuir, en medida de nuestras posibilidades y desde el mayor altruismo, a que se conozca aún más la obra de José Ricardo.
9) Dicho eso por favor que nadie se cabree con el artículo de El País porque verdaderamente a nosotros no nos importa que no se nos haya mencionado. Quien nos conoce bien sabe que esta es nuestra posición. Como me decía Jorge el otro día cuando le comenté esta cuestión: 'ni caso, nosotros a lo nuestro'. En las Humanidades nadie puede apropiarse un 'descubrimiento' sino que su labor se tiene que respaldar por trayectorias de trabajo. La nuestra está ahí, a disposición de todo el mundo: organización de congresos internacionales sobre José Ricardo Morales, conferencias en Chile donde presentamos el primer volumen de sus 'Obras Completas' el año pasado, conferencias en varios países donde hemos hablado de sus obras, publicaciones, inserción de sus obras en los planes de estudios, dirección de tesis sobre sus obras, grabación de material audiovisual con entrevistas, un documental sobre su vida, etc. etc. Y en ningún periódico del mundo se podrá recoger nunca la sincera amistad que nos une con José Ricardo y su extraordinaria familia.
10) Centrémonos en lo que es realmente importante: leer las obras de José Ricardo Morales. Eso es todo lo que nosotros queremos. Por tanto enhorabuena a Rosana Torres por su artículo y esperamos que no sólo ella sino otros muchos periodistas españoles presten a José Ricardo Morales la atención que se merece. Un país que expulsa y denigra sistemáticamente a su mejor gente no tiene futuro. Si España quiere tenerlo debe empezar por realizar una verdadera recuperación sistemática de la memoria del destierro.
martes, 24 de abril de 2012
La felicidad de no ser nadie
No sé dónde lo he leído, ni cuándo, ni quién lo ha escrito pero llevo toda la mañana dándole vueltas a una frase: 'que le den al lector medio'.
¿No sérá que va a ser verdad que tantas concesiones al gusto de público o lo que dice algún enterado de una editorial llevan a destrozar buenas historias?
Hay que ser todo lo libre que se pueda en la escritura. Si verdaderamente se ama la literatura y no el oficio de escritor hay que escribir mucho y lo que a uno se le antoje sin pensar si será publicado o no, si gustará más o menos, si estará acompañado de un reconocimiento personal más o menos justo.
Me encanta lo que ha hecho Nicanor Parra con el Cervantes. Acepta el premio pero pasa de que quede su foto con los políticos de turno. ¿Cuántos escritores españoles hubieran hecho eso? Ninguno.
Creo que se infravalora la libertad que otorga no ser nadie, no estar en ningún periódico, no tener que hipotecarse con una cofradía, cuando pensamos en la literatura.
El otro día una persona a la que quiero me decía que me iba a ayudar a publicar un libro de poemas en una editorial de prestigio. Yo me reí cariñosamente. ¿Qué es una editorial de prestigio cuando la gente que de verdad lee poesía con un click que haga tiene lo que le interesa en internet? ¿Qué necesidad tiene uno que afortunadamente no necesita de la literatura para comer ir mendigando una publicación o un premio? ¿Qué más da publicar un libro de poemas en una 'editorial importante' cuando lo único que puede proporcionar frente a internet es una campaña mediática cuya repercusión no supera al instante o las 24 horas que es titular en un periódico?
Para publicar poesía lo único que se necesita es que el libro tenga un ISBN y que los poemas estén a disposición en internet. El resto no importa, ya no importa en absoluto. A ver cuándo nos enteramos de que el mercado editorial ha cambiado. Ni los premios son necesarios ni tampoco tiradas de miles de ejemplares en papel con costosas campañas de marketing. El escritor no necesita más visibilidad que la que le den sus lectores en internet y que sus libros estén disponibles en la red a un precio asequible.
Creo que en los próximos años vamos a observar un cambio en la literatura y cada vez se va a prestigiar más en las elecciones de los lectores la obra de aquellos autores que escriban desde la felicidad libre de no ser nadie.
¿No sérá que va a ser verdad que tantas concesiones al gusto de público o lo que dice algún enterado de una editorial llevan a destrozar buenas historias?
Hay que ser todo lo libre que se pueda en la escritura. Si verdaderamente se ama la literatura y no el oficio de escritor hay que escribir mucho y lo que a uno se le antoje sin pensar si será publicado o no, si gustará más o menos, si estará acompañado de un reconocimiento personal más o menos justo.
Me encanta lo que ha hecho Nicanor Parra con el Cervantes. Acepta el premio pero pasa de que quede su foto con los políticos de turno. ¿Cuántos escritores españoles hubieran hecho eso? Ninguno.
Creo que se infravalora la libertad que otorga no ser nadie, no estar en ningún periódico, no tener que hipotecarse con una cofradía, cuando pensamos en la literatura.
El otro día una persona a la que quiero me decía que me iba a ayudar a publicar un libro de poemas en una editorial de prestigio. Yo me reí cariñosamente. ¿Qué es una editorial de prestigio cuando la gente que de verdad lee poesía con un click que haga tiene lo que le interesa en internet? ¿Qué necesidad tiene uno que afortunadamente no necesita de la literatura para comer ir mendigando una publicación o un premio? ¿Qué más da publicar un libro de poemas en una 'editorial importante' cuando lo único que puede proporcionar frente a internet es una campaña mediática cuya repercusión no supera al instante o las 24 horas que es titular en un periódico?
Para publicar poesía lo único que se necesita es que el libro tenga un ISBN y que los poemas estén a disposición en internet. El resto no importa, ya no importa en absoluto. A ver cuándo nos enteramos de que el mercado editorial ha cambiado. Ni los premios son necesarios ni tampoco tiradas de miles de ejemplares en papel con costosas campañas de marketing. El escritor no necesita más visibilidad que la que le den sus lectores en internet y que sus libros estén disponibles en la red a un precio asequible.
Creo que en los próximos años vamos a observar un cambio en la literatura y cada vez se va a prestigiar más en las elecciones de los lectores la obra de aquellos autores que escriban desde la felicidad libre de no ser nadie.
martes, 17 de abril de 2012
Algo está pasando en Amsterdam
Aquellos que conocieron Nueva York (que se fundó con el nombre de New Amsterdam) en los años 70 y 80 dicen que Amsterdam representa ahora lo que fue aquella ciudad hace 30 o 40 años. La verdad es que no tengo opinión ni el criterio para juzgar si verdaderamente Amsterdam comparativamente presenta la misma efervescencia cultural del Nueva York de hace tres décadas, pero sí que creo que algo que no sé muy bien como definir está pasando en la ciudad.
Hay otras voces que dicen que tampoco Amsterdam hoy es el Amsterdam reivindicativo de los 70 y que se ha convertido en una ciudad insoportablemente burguesa. Opiniones hay y variadas sobre este tema. Sin embargo a mí me interesa Amsterdam más por lo que "hace" que por lo que "es".
Pongo un ejemplo. Había escuchado de la existencia por toda la ciudad de tertulias literarias y culturales secretas. Alguien te da una contraseña, te dice un lugar de encuentro a una hora determinada y aparece un conjunto de personas que debaten durante un par de horas sobre un tema o un libro o un objeto cultural previamente pactado. Estas reuniones tienen todos los componentes de una novela negra y por ello, aunque sea hasta cierto punto tópico, no dejan de tener interés.
La semana pasada vino un amigo a recogerme y tras un rato de paseo hablando de libros me llevó hasta una casa enorme del centro de Amsterdam (el centro de verdad, no el de los turistas) donde me hizo bajar unas escaleras y llamar a una puerta verde del subsuelo. Mi amigo llamó un par de veces y una mujer nos abrió la puerta tras la entrega de la contraseña para esa reunión.
Entre los asistentes, más lo que llegaron después, había gente de todo tipo, clase social y profesión. Me sorprendió cómo cada uno daba su opinión y escuchaba al resto con absoluta libertad sin ningún tipo prejuicios, de forma directa y educada.
A los pocos días encontré en mi correo electrónico tres propuestas más para participar en otras tertulias y actos más o menos abiertos o cerrados. La vida cultural de Amsterdam es verdaderamente inabarcable.
Por pura lógica si yo, que me paso este año la vida frente al ordenador para llegar a tiempo a la fecha límite que tengo en los contratos con las editoriales, percibo todo esto, entonces no resulta demasiado aventurado pensar que en realidad la marea subterránea de eventos, de tertulias y de actos culturales que pueblan la ciudad es de una riqueza enorme e inigualable.
No sé si Amsterdam es "más o menos" que Nueva York pero sí sé que el ambiente de libertad y de modernidad que se respira en la ciudad no lo he conocido nunca en ninguna otra ciudad del mundo en la que he estado. Hay quien habla de la "República de Amsterdam" cuando se refiere a la ciudad como si fuera incluso un país distinto. No sé, pero de lo que sí que tengo la absoluta certeza es que prefiero una ciudad articulada en torno a un prurito (aunque en muchas ocasiones tan sólo sea pose) de modernidad, de libertad y de resistencia frente al pensamiento neo-liberal que a un mundo de ostentación cutre y cateta en el que es impensable no que ya un primer ministro vaya al trabajo en bici, como ocurre en Holanda, sino que hasta el último concejal de la última ciudad de provincias no tenga coche oficial. Ningún lugar es perfecto, desde luego, pero en los tiempos que corren Amsterdam me parece un paraíso para todos aquellos que aún crean en la libertad y en el valor de la ciudadanía.
Hay otras voces que dicen que tampoco Amsterdam hoy es el Amsterdam reivindicativo de los 70 y que se ha convertido en una ciudad insoportablemente burguesa. Opiniones hay y variadas sobre este tema. Sin embargo a mí me interesa Amsterdam más por lo que "hace" que por lo que "es".
Pongo un ejemplo. Había escuchado de la existencia por toda la ciudad de tertulias literarias y culturales secretas. Alguien te da una contraseña, te dice un lugar de encuentro a una hora determinada y aparece un conjunto de personas que debaten durante un par de horas sobre un tema o un libro o un objeto cultural previamente pactado. Estas reuniones tienen todos los componentes de una novela negra y por ello, aunque sea hasta cierto punto tópico, no dejan de tener interés.
La semana pasada vino un amigo a recogerme y tras un rato de paseo hablando de libros me llevó hasta una casa enorme del centro de Amsterdam (el centro de verdad, no el de los turistas) donde me hizo bajar unas escaleras y llamar a una puerta verde del subsuelo. Mi amigo llamó un par de veces y una mujer nos abrió la puerta tras la entrega de la contraseña para esa reunión.
Entre los asistentes, más lo que llegaron después, había gente de todo tipo, clase social y profesión. Me sorprendió cómo cada uno daba su opinión y escuchaba al resto con absoluta libertad sin ningún tipo prejuicios, de forma directa y educada.
A los pocos días encontré en mi correo electrónico tres propuestas más para participar en otras tertulias y actos más o menos abiertos o cerrados. La vida cultural de Amsterdam es verdaderamente inabarcable.
Por pura lógica si yo, que me paso este año la vida frente al ordenador para llegar a tiempo a la fecha límite que tengo en los contratos con las editoriales, percibo todo esto, entonces no resulta demasiado aventurado pensar que en realidad la marea subterránea de eventos, de tertulias y de actos culturales que pueblan la ciudad es de una riqueza enorme e inigualable.
No sé si Amsterdam es "más o menos" que Nueva York pero sí sé que el ambiente de libertad y de modernidad que se respira en la ciudad no lo he conocido nunca en ninguna otra ciudad del mundo en la que he estado. Hay quien habla de la "República de Amsterdam" cuando se refiere a la ciudad como si fuera incluso un país distinto. No sé, pero de lo que sí que tengo la absoluta certeza es que prefiero una ciudad articulada en torno a un prurito (aunque en muchas ocasiones tan sólo sea pose) de modernidad, de libertad y de resistencia frente al pensamiento neo-liberal que a un mundo de ostentación cutre y cateta en el que es impensable no que ya un primer ministro vaya al trabajo en bici, como ocurre en Holanda, sino que hasta el último concejal de la última ciudad de provincias no tenga coche oficial. Ningún lugar es perfecto, desde luego, pero en los tiempos que corren Amsterdam me parece un paraíso para todos aquellos que aún crean en la libertad y en el valor de la ciudadanía.
lunes, 19 de marzo de 2012
Para los amantes del arte
Vaya dos semanas que llevamos de actividades interesantes. Parece como si estuviéramos metidos en un bucle de felices encuentros intelectuales.
Todo comenzó hace poco más de dos semana cuando fuimos a ver en el Muziektheater de Amsterdam el espectáculo "Present/s 2". El espectáculo de Sol León nos encantó. ¡¡Cuánto talento tiene esta mujer y qué manera de vivir y expresar la danza!! Verdaderamente admirable.
De los cuatro montajes de danza que vimos esta noche fue el que más nos gustó. Una pena que el de David Dawson fuera más apático. Era como si la danza de ese espectáculo estuviera empachada de filosofía. Aún así seguimos siendo seguidores números uno de sus trabajos. No siempre se puede acertar.
Lo siguiente a lo que iremos será a Giselle. Entre el Muziektheater y el Concertgebouw estamos a la espera de la apertura total de Rijksmuseum. Suerte que vivimos en el Oud Zuid y nos pilla todo en 10 minutos.
Después, en La Haya, estuvimos con Jorge Edwards que ofreció una charla muy interesante sobre diplomacia y literatura y luego cenamos con él. Interesante su libro Persona non grata cuya lectura recomiendo.
La semana pasada estuvo por Amsterdam Diego Santos quien nos habló magistralmente de censura, exilio y de Max Aub.
Y hoy seguimos con nuestro curso de cine en Bruselas sobre producción. Se trata de un curso excelente. Primero tenemos dos horas de clase magistral y a continuación una película que hemos estudiado previamente. El curso va de enero a junio. Y, para que la gente diga que la cultura es cara, cuesta, para los que no tenemos el abono anual de la Cinematek, 40 euros en total. La Cinematek de Bruselas es uno de los tesoros de esta ciudad. El curso "Fragmentos para una memoria cinematográfica" es excelente. El único problema es que hay que darse prisa para poder conseguir plaza. Esta noche nos tocan las casas de producción italianas. Espero que siga el mismo profesor porque es absolutamente genial.
jueves, 1 de marzo de 2012
Encuentros en la poesía I


El lunes pasado tuvimos la gran suerte de contar con la presencia de Antonio Carvajal en Amsterdam.
El motivo fue el comienzo de un ciclo que hemos organizado en la Universidad de Amsterdam junto con el Instituto Cervantes para acercar los clásicos a través de poetas contemporáneos.
La primera sesión no pudo empezar mejor. El publico respondió muy bien a esta actividad (en Amsterdam conseguir público para un acto de este tipo es muy complicado) y fue todo un éxito.
Antonio Carvajal ofreció una charla magistral, no sólo por el contenido sino por la ejecución. Como dijeron algunas personas del público asistente, su voz, su personalidad y su pasión por la poesía fueron un imán que hizo que nadie se quisiera marchar. De hecho tuve que intentar cerrar tres veces el acto porque el público aplaudía y aplaudía cada vez que él terminaba de recitar un poema.
Para nosotros es una satisfacción enorme que la literatura española tenga esta presencia en Amsterdam y nuestra ilusión es hacer de Amsterdam un lugar de referencia internacional para el Hispanismo. Creo que por ahora no vamos por mal camino y el acto de Carvajal fue una muestra de ello.
¡¡Qué gran fiesta de la poesía tuvimos el lunes!!
Os dejo con la fotografía de la portada de su último libro y una del acto.
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